Septiembre es, junto con junio, uno de los meses con más bodas en España. El buen tiempo aguanta, las temperaturas ya no son agobiantes y las celebraciones se alargan hasta bien entrada la noche. Pero esta mezcla de "todavía verano, ya casi otoño" también es la que más dudas genera a la hora de elegir look. Aquí tienes la guía definitiva.
El reto de septiembre: vestir para dos estaciones a la vez
A diferencia de julio o agosto, en septiembre las bodas suelen empezar con luz de tarde-verano y terminar con fresco de noche. Esto significa que tu vestido tiene que funcionar en ambos escenarios, o necesitarás un complemento que te permita adaptarte.
Qué tejidos elegir
- Sedas y satenes ligeros: siguen siendo protagonistas, pero en tonos algo más profundos que en pleno verano. El Vestido Midi Adessa de Ulla Johnson es un buen ejemplo de esta transición: caída fluida y color de temporada media.
- Crepé y viscosa con caída: perfectos para el punto intermedio de septiembre — no dan calor pero tampoco son tan finos como el lino de agosto.
- Evita: tejidos muy gruesos tipo terciopelo (eso ya es para bodas de octubre-noviembre) y también los estampados excesivamente veraniegos tipo flores tropicales.
Paleta de color recomendada
Septiembre permite una transición elegante: puedes seguir con tonos veraniegos suaves (verde salvia, azul empolvado, rosa palo) o empezar a introducir ya los primeros tonos otoñales (terracota, mostaza, burdeos suave). El Vestido Midi Canabi de Johanna Ortiz, con su estampado y paleta cálida, es una opción perfecta para esta transición estacional.
Tipos de vestido según la hora de la boda
Boda de mediodía: apuesta por vestidos midi o largos en tonos claros, con mangas cortas o tirantes anchos. Evita el escote y el largo excesivamente noche.
Boda de tarde-noche: aquí puedes jugar con siluetas más favorecedoras, escotes algo más atrevidos y colores más intensos. Es el momento de sacar ese vestido de fiesta que en julio quizás sería demasiado. El Vestido Maxi Astralina de Ulla Johnson es una opción espectacular para este tipo de celebraciones — su largo y su caída lo hacen ideal para bodas de noche con más protagonismo.
El accesorio que no puede faltar: algo para el fresco de la noche
Lleva siempre una chaqueta ligera, un chal de seda o una capa fina — septiembre puede sorprender con bajadas de temperatura sorprendentes en cuanto cae el sol, especialmente en bodas de jardín o al aire libre.
Por qué septiembre es el mes perfecto para alquilar
Septiembre concentra tantas bodas que es habitual tener más de un evento el mismo mes — y repetir vestido entre invitadas del mismo círculo social es uno de los mayores miedos a la hora de vestir para una boda. Alquilar te permite lucir un vestido diferente en cada celebración sin que eso suponga invertir en varias prendas que después no volverás a usar. En Lend the Label, septiembre es también el mes en el que más piezas nuevas incorporamos al armario, así que la variedad de tallas y estilos suele ser la mejor del año.
Si tienes ya alguna boda de septiembre en el calendario, este es el momento de reservar — las tallas más demandadas y los vestidos de tonos de transición (ni muy veraniegos ni muy otoñales) suelen agotarse primero.
